viernes, 2 de octubre de 2015

2.

Primer día de trabajo. A pesar de los nervios, Fernando no sólo logró conciliar el sueño la noche anterior, descansó como hace tiempo no había podido. No se trataba de un trabajo formal. Nada de prestaciones. Vil trabajo por cascajo. Lo que importaba era la paga y que no pedían experiencia, tampoco estudios. Fernando aún no terminaba la preparatoria. Dejó la academia a los 19 años, hoy tiene 22. Tanto tiempo encerrado no le afectó, al contrario, entendía muchas cuestiones a la perfección por las que las personas comunes sufren. Es común que la gente sufra por amor, por ejemplo. También porque se sienten solos. Fernando tenía un modo peculiar de analizar las cosas. Regularmente se cree que entendemos algunos hechos por experiencia, pero él se la pasaba encerrado, jugando por internet, en su consola de videojuegos o saliendo a chutar un rato con sus amigos. Y con aquellos amigos del futbol no hablaba de su vida. La única pregunta importante era: ¿quién con quién? 
Fue un buen día de trabajo. Tal vez pesado, cargar estantes para ordenar locales no es cosa sencilla. Fernando era un tipo fuerte, aunque a pesar de su fuerza, no le gustaba exigirle a su cuerpo a la hora del trabajo. Los esfuerzos se utilizan para ganar partidos o en su defecto, cuando entienda para qué tengo talento de verdad, entonces para ese trabajo sí daré mis fuerzas- pensaba Fernando. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario